Alimentación para mascotas en Centroamérica: por qué la comida casera sigue ganando terreno

La alimentación de las mascotas en Centroamérica ya no se limita a elegir una marca de pienso comercial. En muchos hogares, el pienso convive con comida casera y preparaciones especiales, lo que da lugar a nuevas rutinas y también a nuevas oportunidades para las marcas. ¿Qué hay detrás de esta forma de alimentar a las mascotas?

La alimentación de las mascotas está evolucionando. Cada vez son más los hogares que combinan el pienso comercial con preparaciones caseras —desde recetas elaboradas en casa hasta alternativas como el BARF (alimentación cruda biológicamente apropiada)— con el fin de ofrecer una mayor variedad y bienestar a sus mascotas. Pero, ¿qué implica esta tendencia para las marcas de alimentos para mascotas?

La competencia ya no es solo otra marca

Cuando hablamos de competencia en el sector de los alimentos para mascotas, solemos pensar en otras marcas presentes en el punto de venta. Sin embargo, los datos revelan una realidad diferente.

En Guatemala, el 59 % de los hogares combina alimentos comprados con comida casera, mientras que en la República Dominicana esta práctica alcanza el 56 %.

Costa Rica presenta un comportamiento diferente: el 56 % de los hogares alimenta a sus mascotas exclusivamente con pienso comercial.

Más que una diferencia entre mercados, estos resultados muestran que la alimentación de las mascotas ya no se ajusta a un único modelo. Para una parte importante de los hogares, el pienso comercial se combina con preparaciones caseras.

El precio no explica este comportamiento

Se podría pensar que combinar alimentos industriales con comida casera se debe principalmente a una decisión económica. Sin embargo, el estudio revela otra realidad.

Las principales motivaciones están relacionadas con el bienestar percibido de la mascota. En Guatemala y Costa Rica, la razón más mencionada es que «a mi mascota le gusta más», mientras que en la República Dominicana destaca el deseo de variar su alimentación. En comparación, el ahorro económico figura entre las razones menos relevantes en los tres mercados.

Esto sugiere que la decisión de complementar la alimentación viene motivada principalmente por factores emocionales y por el deseo de ofrecer una mejor experiencia a la mascota.

Un hábito, no una excepción

La alimentación mixta tampoco parece ser una práctica ocasional.

Entre quienes combinan comida comercial con comida casera, la mayoría lo hace todos los días o varias veces a la semana, incorporando esta práctica a la rutina habitual de alimentación de sus mascotas.

Cuando un comportamiento se convierte en un hábito, deja de ser una tendencia pasajera para convertirse en una oportunidad de innovación para la categoría.

¿Qué significa esto para las marcas?

En lugar de intentar sustituir la comida casera, las marcas podrían encontrar una oportunidad al integrarse en esa rutina.

Si los consumidores buscan más sabor, variedad y una experiencia más atractiva para sus mascotas, categorías como los alimentos húmedos, los aderezos, los mezcladores o las soluciones complementarias pueden responder mejor a esas necesidades que un mensaje centrado únicamente en la nutrición.

Más que competir con la comida preparada en casa, el reto parece consistir en encontrar el papel que los alimentos comerciales pueden desempeñar dentro de una rutina que muchos hogares ya han adoptado.

¿Qué comportamiento de tus compradores te gustaría comprender? Este tipo de estudios permite responder rápidamente a preguntas específicas del negocio, utilizando la opinión de consumidores reales para identificar oportunidades de desarrollar productos, reforzar la comunicación y diseñar estrategias más relevantes.

Seguir leyendo