Por el momento, lo que prima es el pragmatismo y la racionalización de las compras
Adaptarse a las nuevas prioridades de los franceses
En tiempos de crisis, «vemos lo esencial», eso es lo que parecen decirnos los franceses, y el 29 % de ellos teme no poder abastecerse de alimentos. La elección de los productos se basa entonces más en la costumbre y mucho menos en el placer: esto exige cambios en la comunicación y en la gestión de la tienda.
La practicidad, que ocupaba el noveno puesto entre los factores que influyen en la compra, asciende ahora al cuarto lugar. Esta crisis de la COVID-19 podría cambiar profundamente los hábitos de compra.
Una crisis que beneficia sobre todo al comercio online y a las tiendas de barrio
El sector de la distribución está experimentando cambios rápidos desde hace unos años. Los hipermercados están perdiendo cuota de mercado a un ritmo vertiginoso y el comercio online nunca ha estado tan fuerte.
Hace unos meses estimábamos que el comercio online podría alcanzar una cuota de mercado del 10 % en valor para 2025. Esta crisis de la COVID-19 podría acelerar las cosas, ya que el 7 % de los franceses ha probado el servicio de recogida en tienda por primera vez durante esta crisis. ¡Y el 30 % de ellos estaría dispuesto a volver tras el confinamiento! ¿Será la recogida en tienda la gran ganadora a largo plazo?
Del mismo modo, la intención de acudir a los pequeños comercios va en aumento, ya que el 13 % de los hogares franceses afirma tener la intención de visitarlos con más frecuencia en las próximas semanas.
¿Está en peligro la «pausa para el café»? Probablemente no
Por el momento, prima el pragmatismo y la racionalización de las compras: los franceses están reponiendo sus reservas de productos de primera necesidad y recurren a los productos que conocen para llenar sus despensas. Sin embargo, tras dos semanas de confinamiento, el 18 % de los franceses considera que pica más entre horas, frente a solo el 11 % durante la primera semana.
Se prevé que las compras de los franceses para el hogar aumenten en torno a un 25 % para cubrir el consumo que habitualmente se realiza fuera de casa, con un impacto muy desigual según el momento del día (y, por lo tanto, según las categorías de productos consumidos). Por ello, se espera que las comidas y los tentempiés sean los que más se beneficien del desplazamiento del consumo. Se estima, en particular, un aumento de 131 millones de ocasiones de picar algo a la semana, lo que representa el 30 % de nuestro incremento de consumo. El café —ya muy arraigado en nuestros hábitos diarios en casa, con más del 60 % de su consumo en el desayuno— debería verse menos afectado por los vaivenes de la coyuntura.
¿El aperitivo, víctima colateral de la crisis? ¡No estoy tan seguro!
Confinados en sus casas, los franceses están aprendiendo a adaptarse para mantener el contacto con sus seres queridos, como demuestran los «aperitivos virtuales» de los que se hacen eco los medios de comunicación. Sin embargo, tras dos semanas de confinamiento, el 16 % de los franceses considera que toma el aperitivo con más frecuencia de lo habitual, frente a solo el 10 % durante la primera semana.
¿Cambiarán los franceses sus hábitos de consumo? ¿Qué repercusiones tendrá la COVID-19 en su marca y en su sector? ¿Y en la distribución? ¡Podemos ayudarle a anticiparse y a encontrar respuestas gracias a nuestros estudios semanales sobre actitudes, compras y consumo!

