A medida que se acerca el Mundial de 2026 —que se celebrará entre el 11 de junio y el 19 de julio en Estados Unidos, Canadá y México—, ya se aprecia un cambio importante en el comportamiento de los consumidores de América Latina: el servicio a domicilio deja de ser solo un canal y pasa a formar parte de la propia experiencia de ver los partidos.

Al analizar más de 5 000 entrevistas realizadas en Brasil, Perú, Argentina, México, Ecuador y países de América Central y el Caribe, observamos un punto de partida claro: el 86 % de las personas tiene intención de ver los partidos en casa.

Esto redefine todo el proceso de compra.

Si antes el consumo fuera de casa desempeñaba un papel importante en los grandes eventos, ahora el hogar cobra protagonismo, y con ello surgen dos dinámicas complementarias: preparar y pedir comida.

Es en este contexto donde el servicio a domicilio cobra importancia. En mercados como México y Argentina, entre el 17 % y el 26 % de los consumidores tienen intención de pedir comida durante los partidos. En Centroamérica y el Caribe, en cambio, esta cifra alcanza el 34 %, lo que pone de manifiesto un mayor grado de madurez del canal.

Pero lo más interesante es observar cómo varía este comportamiento entre los distintos tipos de hogares.

Los apasionados, que siguen el fútbol con gran intensidad, utilizan el servicio a domicilio como una herramienta que les facilita las cosas, una forma de no perderse ni un solo momento del partido. Por su parte, los ocasionales y los desinteresados recurren a este canal por su comodidad, a menudo sin planearlo con antelación.

En Brasil, este fenómeno cobra aún más relevancia cuando se relaciona con el ámbito digital. Los consumidores más comprometidos son también los más conectados, lo que hace que las aplicaciones y las plataformas de mensajería se conviertan en canales clave durante el evento.

Desde un punto de vista estratégico, esto cambia la lógica de actuación de las marcas y los minoristas. No se trata solo de estar presentes en el servicio de reparto a domicilio, sino de comprender que este forma parte del momento de consumo. Durante el Mundial, la comodidad y la oportunidad dejan de ser factores diferenciadores para convertirse en requisitos previos.

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