La Candelaria se celebra el 2 de febrero, para alegría de grandes y pequeños.
¡Esta fiesta se ha arraigado con alegría en la vida cotidiana de los franceses, eternos amantes de las crepes dulces y saladas!
¿Cómo comen los franceses sus crepes? ¿Cuáles son sus hábitos a la hora de degustarlas?
Kantar Worldpanel, líder en estudios de consumo, hace un balance de la situación.
El 6,8 % de los franceses las consume cada semana, lo que supone que cada semana se preparan en casa 3,2 millones de crepes dulces y 2,7 millones de crepes saladas.
¡Dulce para los niños, salada para los adultos!
Las crepes dulces, que suelen gustar más a los niños, se suelen acompañar con crema para untar, mermelada o incluso fruta fresca y miel.
En cuanto al sabor, el 75 % de las crepes saladas que se consumen llevan queso. El imprescindible jamón también suele aparecer en la receta, mientras que la crema fresca no es tan habitual.
El consumo de crepes se articula en torno a dos contextos y aspectos distintos. La crepe salada forma parte más bien de la rutina diaria, en las cenas entre semana. La versión dulce de la crepe supone un pequeño capricho y da lugar a momentos de convivencia que suelen reservarse para el fin de semana. Se consume a diferentes horas del día: desde el desayuno hasta la cena, pasando por el almuerzo y la merienda.

