Se observa una estabilización en el segmento de alimentos para mascotas, ya que actualmente hay menos hogares con perros y gatos en Portugal en comparación con el año pasado. Aun así, más de 2 millones 390 mil hogares siguen comprando alimentos específicos para sus mascotas.
Hay más gatos que perros en los hogares portugueses, y los dueños de gatos invierten más en la alimentación de sus felinos, lo que demuestra una mayor dedicación a sus animales.
Los productos que ofrecen beneficios para la salud de los animales, como vitaminas adicionales, piensos hipoalergénicos, fibras, probióticos, entre otros, son los que más cuota ganan y atraen a nuevos hogares compradores. Se trata de una tendencia similar a la de los productos de gran consumo, donde los productos con este tipo de beneficios tienden a destacar frente a las opciones convencionales.
Al igual que en el sector de los productos de gran consumo, también se observa un aumento de la indulgencia, con los snacks y la comida húmeda ganando relevancia, lo que pone de manifiesto la importancia de «mimar» al animal.
De esta manera, es posible percibir la similitud entre la alimentación que el comprador elige para sí mismo y la que ofrece a su compañero, lo que resalta la importancia y el cuidado que los tutores portugueses han demostrado hacia sus animales.
Son los hogares más jóvenes, con responsables de hasta 34 años, los que más han aumentado la inversión en alimentos para mascotas en el último año (+7,2 p.p. frente a 2023), impulsados, en particular, por los alimentos destinados a gatos.
En cuanto a los canales de compra, se observa que este aumento en la inversión se produce principalmente en el canal especializado, es decir, en tiendas de animales y clínicas veterinarias, lo que pone de manifiesto la demanda de los compradores de lugares de compra más orientados a las necesidades de sus animales.
También identificamos un comprador más habitual en los hipermercados y supermercados, y bastante más intensivo en el canal de descuento. En este último, destaca un comprador particularmente centrado en la compra de comida seca para perros. Así, a pesar del crecimiento de la demanda de «mimos» para el animal y de una alimentación más orientada a los beneficios para la salud, sigue existiendo un segmento de compradores que opta por opciones más convencionales.
A pesar de este segmento de consumidores y de la fuerza que aún tiene la alimentación convencional en el sector, es evidente un crecimiento más significativo de los productos más nutritivos y saludables para los animales. Por lo tanto, llegamos a la conclusión de que ya no basta con alimentar al animal, sino que es necesario nutrirlo y dedicarle cuidados que contribuyan a una vida más saludable y, a ser posible, lo más larga posible.

