Los datos socioeconómicos indican que los programas de ayuda del Gobierno federal han contribuido a una mejora

La economía brasileña cerró el año 2023 con menos hogares endeudados. Entre 2022 y el año siguiente, los hogares endeudados bajaron del 69 % al 65 %. A esto hay que añadir que 2,4 millones de personas salieron de la morosidad. Las cifras forman parte del estudio DomesticView 2024, nuestro estudio que utiliza datos socioeconómicos para analizar el poder adquisitivo de los consumidores y en qué gastan su dinero.

Todas las clases sociales notaron este cambio, pero los miembros de las clases D y E fueron los más beneficiados (con una disminución del 6 % en el número de personas endeudadas durante ese periodo). La clase C registró una caída del 3 %, y las clases A y B, del 2 %.

Los programas de ayuda del Gobierno federal, como Bolsa Família y Desenrola Brasil, han influido en esta mejora del poder adquisitivo de los brasileños, sobre todo de las clases D y E. De hecho, los datos socioeconómicos indican que el 32 % de los ingresos de este grupo procedía de iniciativas sociales; en 2022, esa cifra era del 25 %.

Al disponer de mayor holgura económica, las clases sociales comenzaron a dar prioridad al gasto en bienes de consumo masivo (55 %), seguido de los gastos fijos (38 %) y otros gastos (7 %). Dentro de la primera categoría, destaca la carne. Su precio bajó un 0,2 %, lo que permitió que 1,5 millones de nuevos hogares pudieran consumir esta proteína.

Este cambio en los gastos también ha permitido a los brasileños aumentar el gasto en caprichos, como los aperitivos salados (+9 %), y en productos prácticos, como los platos congelados y precocinados (+7 %).

En cuanto a los gastos fijos, por su parte, la disminución del gasto en servicios públicos (-7 %), en particular en gas de cocina (-10 %), dejó margen para otras necesidades. Entre 2022 y 2023, se dispararon los gastos destinados a los animales (+14 %) y a la vivienda (+10 %).

En el segundo grupo, el aumento se debe principalmente a los gastos de alquiler. Aunque estos gastos están disminuyendo, se observa un incremento en su peso en el presupuesto, impulsado por las clases A y B (del 19 % al 21 %) y por la clase C (del 28 % al 30 %). Cabe destacar también que los hogares con niños pequeños (27 %) y las personas de hasta 39 años (34 %) son los que más han contribuido al auge de este modelo de vivienda.

El estudio también analizó el gasto de los brasileños en ocio. Según los datos, la televisión de pago es la partida que ha registrado una mayor caída en el gasto (-11,2 %). Por otro lado, ha aumentado el número de hogares brasileños con acceso a Internet. Con más de 3,1 millones de nuevos hogares, la red ha llegado al 79 % de la población.  

En 2023, también se registraron aumentos en el gasto en servicios de streaming de vídeo (2,8 millones de nuevos hogares y una cobertura del 25 % de la población) y en streaming de música (860 000 nuevos hogares y una cobertura del 5 %).

Comprender los datos socioeconómicos y la situación económica de los consumidores es fundamental para saber cómo organizar las estrategias de su negocio. Consulte a nuestros expertos para saber cómo nuestros datos pueden ayudarle en este proceso.

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