El impacto de los medicamentos GLP-1 empieza a traspasar el ámbito sanitario para hacerse patente en otras categorías de consumo. En Chile, uno de los primeros efectos se nota en el armario: el 84,2 % de los usuarios de estos tratamientos afirma haber bajado una talla de ropa.
La cifra, recogida en el estudio «Fast Living: ¿Cómo cambia la forma de vestir y cocinar?», de Worldpanel by Numerator, es casi el doble de la registrada en el Reino Unido, donde el 43 % de los usuarios señala el mismo cambio.
La comparación pone de manifiesto hasta qué punto una tendencia asociada inicialmente al control de la diabetes tipo 2 y a la pérdida de peso puede empezar a modificar las necesidades en materia de ropa y la relación de los consumidores con la moda.
El peso es la principal preocupación en materia de salud en Chile
El fenómeno se produce en un contexto en el que el bienestar ocupa un lugar cada vez más importante entre las prioridades de los hogares chilenos.
En la actualidad, el peso es la principal preocupación en materia de salud para el 52 % de la población, por encima de la media latinoamericana, que se sitúa en el 45 %. También supera a otras preocupaciones importantes, como el estrés, mencionado por el 50 % de los chilenos, y la ansiedad, señalada por el 44 %.
Este contexto ayuda a explicar el rápido avance de los conocimientos y el interés por los medicamentos GLP-1. Los tratamientos comercializados bajo marcas como Ozempic o Wegovy se desarrollaron originalmente para tratar la diabetes tipo 2, pero han ganado notoriedad por su efecto en la pérdida de peso.
En Chile, el porcentaje de personas que conocen estos medicamentos pasó del 33 % en 2025 al 42 % en 2026, uno de los mayores aumentos observados en la región.
Este interés también se traduce en una mayor disposición a utilizarlos: el 19 % de los chilenos afirma que utiliza o se plantearía utilizar medicamentos GLP-1, frente a una media del 11 % en América Latina. Estos datos sitúan al país como uno de los mercados más dinámicos de la región en lo que respecta a esta tendencia.
Los cambios físicos ya empiezan a notarse en el vestuario
Entre quienes utilizan estos tratamientos, la reducción de la talla de ropa es el cambio más habitual. Al 84,2 % que afirma haber bajado de talla se suma un 17,6 % que afirma haber reducido el contorno de la cintura.
En el Reino Unido, además, el uso de medicamentos GLP-1 presenta una incidencia cuatro veces mayor entre las personas que visten tallas grandes, un dato que refuerza la relación entre estos tratamientos y los posibles cambios en la demanda de ropa.
Los resultados indican que ya no se trata únicamente de un fenómeno relacionado con la salud. Cuando el peso se convierte en la principal preocupación de los chilenos y una proporción cada vez mayor de la población conoce estos medicamentos o se plantea utilizarlos, también puede cambiar la forma en que las personas compran ropa, eligen tallas y renuevan su vestuario.
Un nuevo reto para las marcas de moda
Para la industria de la moda, el avance de los medicamentos GLP-1 abre un panorama que aún está en desarrollo. Los cambios físicos asociados a su uso podrían modificar las necesidades en cuanto a tallas y la experiencia de compra de un número cada vez mayor de consumidores.
El reto para las marcas será comprender cómo responder a las personas cuyas necesidades de vestuario pueden cambiar en un plazo relativamente corto. Esto puede tener implicaciones en la planificación del surtido, la disponibilidad de tallas y la forma en que las empresas acompañan al comprador durante su proceso de compra.
Los datos de Worldpanel by Numerator muestran que el consumidor chileno se está volviendo más dinámico, no solo en sus decisiones relacionadas con la salud, sino también en las categorías afectadas por esos cambios. Para las marcas de moda, seguir esta evolución será clave para adaptar su propuesta a las nuevas necesidades en cuanto a tallas, ajuste y vestuario.
Dale al play y descubre qué oportunidades ofrece esta transformación a las marcas en el mercado chileno.

