Las tres categorías más afectadas en cuanto a volumen de compra fueron: té líquido, leche aromatizada y chocolates
Una medida que ejerce una mayor presión sobre el poder adquisitivo de los colombianos es la implantación del nuevo impuesto sobre los alimentos ultraprocesados. La ley establece un tipo impositivo progresivo inicial del 10 % para una serie de alimentos y preparaciones, que se elevará hasta el 20 % en 2025. Al analizar el comportamiento de la población, los datos más recientes muestran una contracción del 5 % en el volumen de estos productos de consumo masivo en comparación con 2021.
¿Cómo se comportó el comprador a finales del año pasado?
En el último bimestre de 2023, se observó un aumento del 14 % en el gasto total de la cesta de alimentos ultraprocesados, en comparación con el año anterior. Esto contrasta con un aumento del 9 % en el gasto de otras categorías que no estaban sujetas a impuestos.
Además, se constató que las tres categorías más afectadas en términos de volumen de compras fueron: té líquido, leche aromatizada y chocolates/chocolatinas, con caídas en el volumen de ventas que oscilaron entre el 5 % y el 20 % durante los dos primeros meses de la aplicación del impuesto.
Los hogares están adaptando sus decisiones de compra para controlar sus gastos. Por un lado, están reduciendo la frecuencia con la que compran productos sujetos a impuestos, lo que se ha traducido en una disminución del 6 % en un trimestre. Por otro lado, algunos consumidores han optado por pasarse a marcas más económicas, lo que ya ha dado lugar a un aumento del 1 % en la cuota de mercado de estas.
¿En qué categorías está afectando el impuesto sobre productos no saludables?
El impuesto no solo afecta a la cesta de productos ultraprocesados, sino que también puede repercutir en categorías no sujetas a este impuesto. Esto se debe a que las familias pueden optar por dejar de comprar productos no gravados para mantener el consumo de aquellos que sí lo están, pero que consideran esenciales en sus compras.
Estas implicaciones sugieren que la industria debe comprender la dinámica específica de cada categoría y anticipar el impacto a medida que el impuesto aumente en los próximos años. Es fundamental no solo proyectar el efecto sobre el consumo, sino también establecer objetivos de demanda, ajustar la capacidad productiva y desarrollar estrategias que incentiven el consumo y generen valor añadido para mitigar el impacto en el volumen debido al aumento de los precios. Podemos orientar a tu marca para que reaccione ante estos retos, descarga nuestro one paper y ¡ponte en contacto con nosotros!

