Nuestro estudio «Appetite for Growth» reveló que el 27 % de los consumidores del Reino Unido afirmaba que la confusión sobre lo que es saludable les disuade de comprar productos orientados al bienestar.

En el acelerado mundo actual, nuestra forma de enfocar la salud está cambiando. Los consumidores buscan formas más sencillas de integrar el bienestar en su rutina diaria, y las marcas que les ayudan a hacerlo salen ganando. Pero satisfacer esta demanda requiere algo más que productos saludables: exige innovación, claridad y capacidad de adaptación.

Aclarando las cosas

Los consumidores desean llevar una vida más saludable, pero a menudo se sienten abrumados por la información contradictoria. En nuestro estudio «Appetite for Growth», el 27 % de los consumidores del Reino Unido afirmó que la confusión sobre lo que es saludable les disuade de comprar productos orientados al bienestar. Esto no es de extrañar en un mundo en el que tendencias como «bajo en carbohidratos», «salud intestinal» e «ingredientes naturales» suelen explicarse de forma poco clara.

Por otra parte, los cambios en los hábitos alimenticios, como el aumento de las comidas sin carne (el año pasado se consumieron mil millones más), resultan prometedores, pero también ponen de manifiesto ciertas carencias. Sorprendentemente, las comidas sin carne suelen incluir menos verduras, lo que subraya la necesidad de mejorar la educación nutricional. La crisis del coste de la vida también ha influido, ya que los consumidores se inclinan por alimentos procesados más asequibles, lo que se refleja en un ligero aumento de las puntuaciones del perfil nutricional (NPM), lo que indica que las cestas de la compra han sido, en general, menos saludables durante este periodo.

Sin embargo, a medida que mejora la situación económica, vuelven a ganar terreno las opciones más saludables. Las marcas que están reformulando sus productos para reducir el contenido de azúcar y sal, al tiempo que aumentan el de fibra y micronutrientes, ya están cosechando éxitos, sobre todo en categorías como los refrescos, que han reducido sus puntuaciones NPM en un 43 % desde que entró en vigor la legislación.

Salud adaptada a la vida moderna

A medida que los estilos de vida se vuelven más dinámicos, los productos para la salud deben ser igual de flexibles. La gente no busca planes de alimentación rígidos, sino soluciones sencillas, versátiles y prácticas.

Esto queda patente en el auge del grupo de los «activos saludables»: consumidores que dan prioridad a alimentos y bebidas ricos en nutrientes y de alta calidad para hacer frente a sus ajetreadas vidas. Productos como los batidos, que sirven tanto de comida como de tentempié rico en proteínas, reflejan la demanda de opciones prácticas y versátiles. Al mismo tiempo, los «Healthy Passives», que consideran que el bienestar es intimidante o requiere mucho tiempo, se inclinan por soluciones que sean a la vez accesibles y fáciles de usar. Para estos consumidores, la comodidad no es un lujo, sino una necesidad.

En mercados como el del Reino Unido, los tentempiés saludables están ganando terreno a los formatos de comida tradicionales, y las marcas que innovan en este ámbito están cosechando los frutos. Ya se trate de bebidas funcionales enriquecidas con fibra o de yogures beneficiosos para la flora intestinal, la clave está en la versatilidad.

Preparándonos para el futuro

Entre las numerosas tendencias en materia de salud que están ganando terreno, la salud intestinal se ha convertido en un ámbito clave. Los productos que contienen probióticos, prebióticos y fibra se consideran soluciones no solo para la digestión, sino también para el bienestar general. Las marcas de este sector tienen una gran oportunidad de tender un puente entre el interés de los consumidores y la innovación científica mediante la creación de productos que sean a la vez eficaces y atractivos.

Sin embargo, el reto radica en la educación. Muchos consumidores siguen sin conocer los beneficios específicos de los ingredientes beneficiosos para la flora intestinal. Unos mensajes sencillos que expliquen cómo funcionan estos productos, junto con formatos fáciles de usar, pueden impulsar el crecimiento de este segmento.

De las tendencias a las tácticas: cómo orientarse en el nuevo panorama sanitario

Para tener éxito en este panorama tan cambiante, las marcas deben:

  1. Comprende los momentos clave: identifica cuándo y dónde buscan los consumidores productos relacionados con la salud, y diseña ofertas que satisfagan esas necesidades.
  2. Innovar en aras de la flexibilidad: desarrollar productos versátiles que se adapten fácilmente a diversas situaciones de consumo, desde desayunos rápidos hasta tentempiés después del entrenamiento.
  3. Prioriza la transparencia: ofrece un etiquetado claro y honesto para generar confianza y evitar confusiones.
  4. Educar e inspirar: orientar a los consumidores sobre tendencias emergentes, como la salud intestinal, con información accesible y atractiva.

El panorama sanitario está cambiando rápidamente, pero con la información y las estrategias adecuadas, las marcas pueden adaptarse y prosperar. Al centrarse en la claridad, la innovación y las diversas necesidades de los consumidores actuales, las empresas tienen la oportunidad de contribuir no solo a crear un mercado más saludable, sino también un mundo más saludable.

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