El 47 % de los españoles se ha sometido a un tratamiento estético, frente al 40 % que afirmaba lo mismo hace cinco años. Y es que cada vez nos preocupamos más por nuestro bienestar personal: hasta tres de cada cuatro personas, aunque esta tendencia es ligeramente más marcada entre las mujeres.
De ahí que observemos una mayor sensibilización por parte de las personas hacia la salud, un mayor interés por adoptar medidas que mejoren su bienestar emocional y mental e, incluso, por mantener un aspecto más joven, siendo el tiempo el principal obstáculo para el cuidado personal, ya que una de cada tres personas afirma que dispone de poco tiempo para cuidarse.

Si nos fijamos en los tratamientos más solicitados, la limpieza facial profesional, los tratamientos con luz o láser y la depilación láser facial ocupan los tres primeros puestos en nuestro país. Se trata de tratamientos no invasivos, de ahí su creciente popularidad.
De hecho, cuanto menos invasivos son, mayor es la disposición a someterse a ellos. Por ejemplo, las inyecciones de bótox, que el 10 % de la población se ha hecho o tiene pensado hacerse, representan menos de la mitad de las personas que se someten a la depilación láser facial.
En concreto, entre las personas que se someten a tratamientos poco o nada invasivos, el gasto es mucho mayor que entre aquellas que no se someten a ninguno; aunque, curiosamente, estas personas sí están aumentando su gasto en maquillaje, pasando de un gasto medio de 16,1 euros en 2025 a 20,4 euros en 2026.
Los tratamientos estéticos gozan de una aceptación cada vez mayor y reflejan la creciente importancia que tiene el cuidado personal, lo que, además, repercute en la forma en que los consumidores compran y gastan en productos de belleza; por ello, las marcas deben comprender este contexto y las oportunidades que ofrece, y adaptar sus propuestas a las necesidades y exigencias que están surgiendo.
Luis Alfredo Rodríguez
, del departamento de Análisis de Consumidores y Compradores de Worldpanel by Numerator

